La esperanza cristiana: Equipacion imprescindible para nuestro viaje

La fuente de la esperanza: el nuevo nacimiento

El fundamento de la esperanza: la resurrección de Cristo

El objeto de la esperanza: una herencia celestial

Esperanza viva, no esperanza muerta

En 1 Pedro 1:3–4, el apóstol Pedro afirma a los creyentes en el Evangelio, conduciéndolos a bendecir a Dios por el mayor regalo: el nuevo nacimiento. Este renacer nos trae una esperanza viva, imprescindible para nuestro peregrinaje.